SEO para WordPress.
Probablemente el proceso más importante a la hora de promocionar tu web en WordPress.
Aquí hay mucho que cubrir.
El SEO para sitios WordPress abarca muchos aspectos distintos. Se trata de hacer las cosas correctas, en el orden correcto, para obtener los mejores resultados.
Hay mucho más en el SEO para WordPress de lo que parece.
La optimización para motores de búsqueda es compleja, lleva tiempo y va mucho más allá de instalar Yoast en tu web WordPress.
Hay literalmente miles de “expertos” en SEO ahí fuera, deseando cobrarte, tocar cuatro cosas en tu web, enviarte listados interminables de palabras clave sin sentido y soltarte jerga técnica para justificar lo que supuestamente están haciendo.
Al final, lo único que recibes por tu dinero es un informe mensual de Google Analytics.
SEO sin rodeos y 100 % transparente
Yo ofrezco servicios de SEO para WordPress claros, directos y totalmente transparentes, sin humo.
Como casi todo lo que hago, el SEO empieza en papel, con una estrategia SEO.
El SEO tiene que planificarse desde la base. Esto implica analizar tu negocio, tu producto o servicio, tus ventas, conversiones y márgenes de beneficio.
Para poder hacer SEO de forma efectiva, necesito entender tu negocio.
Cualquier supuesto “experto” en SEO que no quiera hablar de cómo el SEO encaja dentro de tu negocio no merece ni cinco minutos de conversación.
Necesito saber dónde está tu negocio hoy y dónde quiere estar mañana.
Esto implica manejar información comercial y datos que muchos profesionales del SEO ni siquiera se plantean.
El SEO es publicidad. Punto.
Y como cualquier campaña publicitaria, si no se vincula directamente a los resultados del negocio, no hay ninguna garantía de obtener datos útiles ni retorno.
El SEO va de retorno de la inversión.
Solo de eso.
No de posiciones, ni de visitas, ni de autoridad de dominio (aunque todo eso es importante).
La pregunta clave en SEO es siempre esta:
¿Cuánto has invertido y cuánto has ganado gracias a esa inversión?
Yo he generado prácticamente todos los leads de mi negocio a través del SEO. Llevo haciéndolo mucho tiempo y gestiono un negocio rentable gracias a ello.
Si te estás preguntando qué tiene que ver esto contigo, probablemente no soy el experto en SEO que estás buscando.
El SEO no se añade al final
Como decía antes, el SEO no es algo que se pueda “añadir al final” o “pensar más adelante”.
Uno de los grandes problemas es que muchos empresarios no entienden hasta qué punto el SEO debe estar integrado en la planificación comercial.
Todo el mundo sabe que necesita una web. Después contratan a un freelance de SEO barato… y no consiguen absolutamente nada.
Hay que invertir en SEO.
Y la inversión dependerá de varios factores:
- La reputación de tu marca.
- El estado actual de tu web.
- Tu mercado y tus competidores.
- Tu capacidad para generar contenidos (o tu disposición a externalizarlos).
- Tu nicho de producto o servicio.
- Tus tasas de conversión.
- Tu margen por venta o el valor de vida del cliente.
Como ves, todo gira en torno a tu negocio, y por una buena razón.
El SEO trata sobre tus objetivos empresariales y estos deben estar claros antes de empezar.
La reputación de tu marca es clave. El SEO no es relaciones públicas.
Si tu negocio acaba de empezar, el SEO va a llevar tiempo..
No tendrás autoridad, ni histórico, ni enlaces de calidad. En ese caso, puede tener sentido apoyar el SEO con publicidad de pago (PPC).
Si tienes una marca consolidada, buen dominio, contenido existente y enlaces, el SEO puede arrancar con fuerza desde el primer día.
La mayoría de los negocios están en algún punto intermedio.
Tu marca (y no me refiero solo al logo) debe estar bien definida antes de invertir en SEO.
Si no lo está, estarás trabajando duro para llevar tráfico a una web en la que los usuarios no confían.
Fracaso asegurado.
Tu web debe estar optimizada antes de hacer SEO
Si tu web es mala, no gastes dinero en SEO.
No hay soluciones mágicas para una web mal hecha. Solo conseguirás atraer visitas… para que se vayan inmediatamente.
Un análisis automático online es un buen punto de partida, pero no es suficiente.
Hay que revisar estructura, contenidos y funcionamiento en profundidad.
En muchos proyectos, optimizar la web es la primera fase del SEO.
En muchos de los sitios con los que trabajo, poner la web en orden es el primer paso de una campaña de SEO.
Puede llevar algo de tiempo, pero es dinero bien invertido, ya que nos asegura que la web a la que vamos a dedicar esfuerzos para atraer tráfico está preparada para convertir.
Entender a tus competidores y tu mercado es fundamental.
No voy a decir ni por un momento que conozca tu sector o a tus competidores mejor que tú.
Por eso, necesitamos hablarlo.
Saber qué están haciendo tus competidores (y, mejor aún, hacer un seguimiento de ello) proporciona datos muy valiosos que puedo utilizar para mejorar tu SEO.
Analizando los patrones de palabras clave de tus competidores puedes obtener información muy clara sobre qué les está funcionando y qué no, y asegurarte de que tú también estás presente en ese espacio.
Conoce tu mercado y a tus clientes.
En tu sector, ¿dónde se mueve la gente a nivel online?
¿Existen conversaciones en LinkedIn, foros, Reddit, redes sociales u otros espacios donde las personas publican y hablan sobre estos temas?
¿Qué puedes aportar tú? ¿Innovación, ideas, experiencia o liderazgo de opinión?
¿La gente busca realmente problemas de tu sector para los que tú tienes respuestas?
Hay muchas preguntas que deben plantearse antes de que empiece cualquier trabajo de SEO.
El proceso de identificar tu mercado y el comportamiento de tus clientes te dará información clave sobre por dónde es mejor empezar con el SEO.
Necesitas ser capaz de producir contenido de calidad de forma regular.
La producción de contenidos suele ser uno de los aspectos con los que más dificultades tienen la mayoría de las empresas.
Principalmente por una cuestión de recursos más que por otra cosa: escribir contenidos para tu web lleva tiempo, y para muchas pymes está fuera de su alcance contar con un copywriter a tiempo completo o parcial.
Sin un buen contenido, el SEO se complica. Hay un límite a lo que se puede optimizar sobre páginas y entradas que ya están optimizadas.
La producción de contenidos para tu web debe estar alineada con la estrategia SEO global del sitio y, si esto se plantea correctamente desde el principio, deberías poder definir varios meses de contenido por adelantado sin demasiados problemas.
Es mejor publicar de forma regular que hacerlo de manera esporádica. Si crees que solo vas a poder publicar una vez al mes, es preferible hacer eso a no publicar nada durante cuatro meses y luego publicar cuatro contenidos de golpe.
También es importante tener en cuenta el contenido adicional que acompaña a los artículos, como imágenes, vídeos, documentos descargables, etc.
El objetivo del nuevo contenido es triple.
En primer lugar, apoyar tus páginas principales mediante enlaces internos que refuercen el posicionamiento interno de tu contenido más importante.
En segundo lugar, posicionar de forma independiente para la palabra clave principal de ese contenido.
Y en tercer lugar, intentar atraer enlaces entrantes de forma natural.
Para conseguir todo esto, tu contenido no puede ser simplemente bueno: tiene que ser excelente.
Produce una variedad de contenidos.
En tu estrategia SEO deberías haber identificado las palabras clave por las que quieres posicionar.
No todas esas palabras clave se van a trabajar con artículos de blog. Algunas se abordarán con landing pages, otras con otros formatos de contenido.
El objetivo debe ser crear una variedad de contenidos que apoyen la estructura de tu web y publicar de forma regular siguiendo esa estructura.
Evita el relleno y contenido sin valor.
Básicamente, se trata de quitar artículos genéricos y páginas que se han creado solo por crear contenido, sin una estrategia detrás.
No escribas contenido por escribir. Asegúrate de que todo lo que publiques forme parte de tu estrategia SEO y de la estructura de tu web, ya que no quieres confundir a los motores de búsqueda.
Mantén el contenido enfocado en el tema y relevante con respecto al resto de los contenidos de tu sitio.
Sé realista: ¿es el SEO la mejor vía para tu producto o servicio?
Un plan de SEO es importante para cualquier negocio, pero hay que ser realista.
- ¿Lo que ofreces es un producto o servicio “más de lo mismo”, en el que compites únicamente por precio?
- ¿O tienes algo nuevo, innovador o realmente diferente?
Tu estrategia SEO debe reflejar lo que ofreces.
Si vendes un producto genérico y cierras ventas simplemente por ser más barato que otros, es posible que el SEO orgánico no sea la mejor opción para ti.
En ese caso, el coste por conversión a través de SEO puede ser más alto que utilizando Facebook Ads u otras campañas de pago (PPC).
Sin embargo, si ofreces un servicio de nicho, donde compites por experiencia, especialización y casos de éxito, entonces el SEO orgánico suele ser una mejor alternativa, ya que podrás generar el contenido necesario.
Conocí el caso de un empresario que vendía pequeños productos personalizados con un margen aproximado de 2 € por venta. Recibió varios presupuestos de SEO en los que le proponían invertir 2.000 € al mes y esperar 24 meses antes de ver un retorno claro.
Eso supone una inversión de 48.000 € en dos años para un producto con un margen de 2 € por venta.
Es decir, 24.000 ventas adicionales solo para cubrir esa inversión.
No digo que esto sea imposible. Lo que digo es que hay que ser realista sobre cómo y cuándo el SEO puede funcionar mejor para tu negocio.
¿Cuáles son tus tasas de conversión?
Tal y como yo lo veo, existen dos tipos de conversión distintos.
El primero se produce cuando el visitante de tu web hace algo que tú quieres que haga, como rellenar un formulario o llamarte por teléfono.
El segundo ocurre cuando ese visitante, después de lo anterior, se convierte realmente en cliente.
El SEO, el contenido y la experiencia de usuario (UX) pueden ayudarte a conseguir la primera conversión, pero tienen poco impacto en la segunda.
Por eso es fundamental analizar qué porcentaje de los leads que llegan desde la web acaban convirtiéndose en ventas, para asegurarte de que tu sitio no está generando contactos que luego tu equipo comercial (o tú mismo) no consigue cerrar.
La conclusión final. De esto va realmente el SEO.
Antes ya he hablado de la relación entre la inversión en SEO y el número de ventas necesarias para justificar ese gasto, pero hay otro factor clave que debes tener en cuenta: el ciclo de vida de tus clientes.
Cuando tienes el SEO bien trabajado, tus páginas están optimizadas para convertir (la primera conversión) y el proceso de convertir esos leads en clientes funciona correctamente, el último elemento a considerar a la hora de definir un presupuesto de SEO es el valor de vida del cliente.
¿Se trata de un cliente que compra una sola vez y no vuelve nunca más, o es alguien que repite y vuelve a comprar?
- Si el valor de vida de un cliente es alto, puede justificar una mayor inversión en SEO.
- Si es bajo (una única compra), tendrás que pensar con mucho cuidado cuánto te conviene invertir.
Curiosamente, la inversión en SEO funciona de forma inversa en estos dos casos.
Si tu producto o servicio tiene un alto valor de vida, puede que necesites menos clientes, lo que a su vez puede implicar una menor inversión en SEO.
Si el gasto total de cada cliente es bajo, probablemente necesites una mayor inversión en SEO, ya que tendrás que convertir de forma constante a muchos clientes de bajo valor.
Aquí es donde el SEO vuelve a estar directamente ligado a tu plan de negocio y a tus objetivos: ambos van de la mano.
Entonces, ¿qué quieres hacer con el SEO de tu web?
El SEO lleva tiempo, cuesta dinero y no siempre ofrece un retorno inmediato.
Antes de empezar a invertir en nada, llámame.
Una pequeña inversión inicial para analizar y definir todo lo que se ha comentado anteriormente puede ahorrarte una gran cantidad de presupuesto a largo plazo.
En horario laboral puedes contactar conmigo por teléfono o escribirme por email.
Podemos charlar sobre tu situación actual y hacia dónde quieres llegar con tu web y tu negocio.